miércoles, 29 de octubre de 2014

LORENA AMKIE "Hay que gritar. Hay que escribir"


Discurso del viernes 17 de octubre 2014, Feria Internacional del Libro del Zócalo 

“Los jóvenes y la literatura de fantasía”: Ese era el título de mi plática de hoy, pero… ¿cómo puedo venir y pararme aquí a hablar de vampiros y de fantasía cuando la realidad que nos rodea es lo que es? ¿Podemos los escritores, los artistas de cualquier disciplina disociarnos de nuestro entorno? Sería irresponsable pero es, además, imposible. Uno vive en donde vive y cuando vive. La inspiración o dolor que nos mueve a crear, se origina en nuestra realidad.

Hoy yo siento mucho dolor. Llevo unos días bastante deprimida por las terribles tragedias que nos rodean. Tengo una sensación apocalíptica y de pronto me siento sin palabras, que rara vez me pasa, ante el mundo. No he podido escribir, solo tengo ganas de meterme en la cama y dormir, a ver si cuando me despierto algo ha cambiado. Quiero apagar el radio, deshacerme de los periódicos, no enterarme de nada. Quiero silencio. Pero el silencio no nos ayuda. Hay que hablar. Hay que gritar. Hay que escribir. ¿Por qué? ¿Cómo? ¿De qué? Son preguntas que muchos artistas se han hecho y que se resumen muy bien en esta, de Holderlin: «… ¿Y para qué poetas en tiempos de penuria?».

Yo escribo para jóvenes y me duele el mundo al que están entrando. Me duele el miedo y que hay que enseñarles a vivir con él. Ya no es un miedo como el que yo sentía cuando era niña: al ladrón que se llevaba tu dinero. Es un miedo más primigenio, miedo a la destrucción total, a la desaparición, al desvanecimiento, al fin de todo. Y es que ante la furia de la naturaleza, los sismos, las tormentas, los virus inexplicables que antes eran cosa de película, y los demás monstruos que están a nuestro alrededor, la violencia, las matanzas, la impunidad, los cuerpos que aparecen sin cara y sin nombre por todos lados, uno enmudece. O peor: uno aprende a seguir como si nada.

Recuerdo que cuando era niña quería ser parte de “los malos” porque así estaría a salvo. Como si hubiera una tregua entre “malos”. Pero ya no sabemos quién es qué. Antes, en los cuentos infantiles era muy fácil saber quién era el malo y quién era el bueno: uno estaba vestido de blanco y el otro de negro. Uno era feo y el otro era guapo. La literatura de hoy, como siempre, refleja esta nueva incertidumbre: las líneas son difusas. Los malos resultan ser regulares, los que parecían los buenos son los villanos más temibles. Nuestros jóvenes leen de zombis, vampiros y hombres lobo que antes eran malos y ahora son adorables. Todo está abierto al cuestionamiento. Por que el bueno y el malo son difusos y la moralidad es difusa e incluso la verdad y la mentira son conceptos tan utópicos como El Amor Verdadero o El Karma.


Hay una sensación de fin del mundo, y lo que sí se ve, desde todos los ángulos, es el Ojo de Sauron, ese hoyo negro que lo único que quiere es destruir, que ya no quiere el poder, o el dinero o la fama, sino la negrura. ¿Qué hacemos contra este mal que es El Mal y que flota sobre nosotros amenazándolo todo? ¿Nuestros planes, nuestros sueños, a nuestros hijos? ¿Qué podemos decirle entonces a nuestros jóvenes? Yo, como autora juvenil, ¿qué hago con esto? ¿Qué debo esperar que hagan ellos con esto? Hoy en día los casos de bullying van en aumento y niños han muerto- MUERTO en manos de sus compañeros menores de edad. ¿Qué? ¿QUÉ DEMONIOS? Se antoja estar en shock. Se antoja estar anonadado y pensar que no podemos hacer nada. Que todo nos sobrepasa. Se antoja el silencio pero no. Hay que hablar. Hay que gritar. Hay que escribir.

A lo largo de la historia el arte ha sido profético tanto para las grandes tragedias de la Humanidad, como para las grandes maravillas. Los sueños de Julio Verne dieron pie a grandes inventos, los terrores de Lovecraft ponen palabras a las pesadillas apocalípticas de hoy, a los miedos más primigenios. La vida imita al arte y viceversa, todo eso. Pero el núcleo de todo es esto: Poner Palabras. Esa es la responsabilidad. El poder del lenguaje es inmenso; lo vemos tanto en las grandes verdades como en las grandes mentiras. Las palabras condenan, las palabras salvan. Las palabras explican.

Una chica vino una vez a mi casa y al ver mi librero dijo: “Tienes casi pura ficción. Yo no leo ficción. Prefiero leer cosas históricas porque así aprendo cosas reales”. Jaja. O sea, para ella es más real la “biografía” de Napoleón que el alma del monstruo de Frankenstein. Por favor. Incluso pensar que hay una historia “real” es tan ingenuo que ni siquiera entré en la discusión. ¿Es más asible, más “creíble” la masacre que pasa en la esquina de mi casa que una épica batalla en Winterfell? ¿Más “real”? A mí me parecen tan irreales las noticias que a veces ni logro registrarlas. Entiendo mejor el apocalipsis zombi que lo que nos hacemos unos a otros los seres humanos todos los días. Quiero entenderlo mejor. Quiero que eso sea lo real. ¿Por qué? Los padres de mis lectores suelen preguntarme por qué escribo relatos violentos cuando el mundo ya es suficientemente violento. Respondo: “Por que prefiero que mis hijos le tengan miedo a los vampiros que a los narcos”. Porque es algo que puedo entender. Eso hace el arte: traduce, explica, aterriza.

La autora americana Mary McCarthy dice que escribir es tomar cerezas de verdad y ponerlas dentro de un pastel imaginario. Lo real, lo de adentro del pastel, son las emociones. Cuando leemos una historia y sentimos algo, es porque el autor le prestó sus cerezas. Porque lo de adentro es real, aunque el pastel sea de fantasía. La literatura nos cocina los ingredientes y nos da algo que podemos comer. Aunque a veces los ingredientes sean difíciles de digerir.

A los niños les leen cuentos con animalitos porque es más fácil que el conejito sea el que no quiere tener un hermanito. Es más fácil entender al conejito. A la cereza con cobertura de fantasía. De ficción. Hay quien dice que leer de fantasía es escapar. Yo creo que es una manera de enfrentar. Una manera sensata y viable y necesaria. En el fondo todo es ficción, además. La manera en que el mundo es diferente para cada uno, al punto de que no podemos ni saber cómo ve otra persona el mismo color, hace que el concepto de “real” sea inexistente. No hay real o irreal, no hay ficción y realidad como antónimos estrictos . Pero sí hay verdadero. Las cerezas son verdaderas.

Volviendo al tema de esta plática. Literatura de fantasía para jóvenes. Y a mis preguntas. Cómo escribir en estas épocas. De qué. Y por qué.

Cómo… usando los ingredientes que tenemos en la alacena, pensando que lo que no cocinamos se echará a perder, apestará toda la cocina y cuando finalmente hagamos el pastel, será venenoso. Hay que usar los ingredientes. A veces la inspiración es el amor, los arcoíris, las amistades. Otras veces tenemos las repisas llenas de desazón y angustia. Hay que usarlas.

De qué: de todo. De lo mejor, de lo peor. De lo que está pasando, de lo que podría pasar, de lo que quisiéramos que pasara.

Por qué: el apocalipsis da una sensación de soledad terrible. La literatura crea mundos que se pueden habitar para sobrevivir al mundo de afuera tan desolado. Ahí hablamos el mismo idioma: el de las cerezas. Los jóvenes necesitan otros mundos y otras posibilidades, y necesitan compañeros en este viaje, espejos y voces que armonicen sus canciones. Les estamos demostrando que “los adultos” no sabemos nada. Que el caos se nos sale de las manos también a nosotros. Qué miedo… ¿quién se está haciendo cargo? Es nuestra responsabilidad darles ALGO con lo que puedan sobrevivir. Mundos. Palabras. Sueños. Aunque en el fondo son ellos, ustedes, los que nos los dan a nosotros.


Cuando pensé en venir a esta feria me sentía fatal. ¿Qué puedo decir? ¿Cómo voy a ir a hablar de fantasía cuando la “realidad” me tiene aplastada? No podía ni preparar este mensaje. Me sentía hipócrita. Me sentía intrascendente. Pero gracias a una conversación con mi hermano entendí que lo único que me iba a sacar adelante era justamente esto: escribir. Lo entendí gracias a una conversación. Porque juntos le pusimos nombre a los monstruos y acabamos con el silencio. Esto es lo que me ha sacado de la cama y de la tristeza: dialogar. Conversar con ustedes de mis miedos, de mi dolor, de las cerezas tan amargas que todos estamos compartiendo en este pastel.

¿Por qué escribir, por qué leer? Para sublimar la violencia y usarla para algo constructivo. Para sobrevivir a la oscuridad y al terror. Para ponerle nombre a los fantasmas y así vencerlos. Escribir para seguir dialogando, porque el silencio es el caldo de cultivo del miedo. Hay que escribir, hablar de todo: de violencia. De miedo. Porque lo que se habla no se lanza, no se hace. Hay que escribir porque escribir es construir y leer es reconstruir a través de nuestra mirada particular. Porque ante la destrucción hay que construir y reconstruir. Porque ante el miedo a la no existencia, hay que existir.

Escribir para imaginar mejores mundos, soñar mejores sueños y para que la realidad imite a la fantasía en el mejor de los sentidos.

lunes, 20 de octubre de 2014

La clave es Jaritos

Cd. de México (15 octubre 2014).- La novela negra está evolucionando hacia atrás, de regreso a la narrativa del siglo 19, considera el escritor griego Petros Márkaris. Como Dostoievski y Zola, los autores contemporáneos parten de un crimen para desentrañar la verdad de una sociedad.

"Es lo que estamos haciendo, y para eso sólo hay un camino: la izquierda, no la derecha. Por eso la mayoría tenemos esa ideología".

Márkaris es una de las figuras literarias presentes en la Feria Internacional del Libro en el Zócalo (#BrigadaFILZocalo). Nacido en Estambul pero con pasaporte griego, es el creador del comisario Kostas Jaritos. La palabra que define a este policía, dice, es "objeción". Nunca está de acuerdo con nada.

El escritor se reconoce a sí mismo en la mezcla de ironía y sarcasmo con la que Jaritos observa el mundo. Comparten además la pasión por los diccionarios y la descarnada visión de la sociedad griega y la caótica Atenas.

"Adrianí, su esposa, es idéntica a mi madre", asegura Márkaris. "En cambio, su hija Katerina es como mi hija".

Estudió Economía, pero siempre quiso ser escritor. A los 57 años publicó su primera novela policiaca. Antes escribió teatro, tradujo al griego a autores alemanes como Goethe, y trabajó como guionista con el director de cine Theo Angelopoulus.

"La única razón por la que me convertí en novelista fueron Jaritos y su familia. Cuando llegaron, hubo un cambio radical en mi vida". Un poema de Brecht dice que uno siempre puede empezar otra vez con su último aliento. "Es lo que yo hice".

Ha escrito una decena de libros con Jaritos como protagonista. Desde su tercera novela, Suicidio perfecto, ya anticipaba la debacle económica en Grecia, que ha diseccionado en su celebrada "Trilogía de la Crisis", que incluye Con el agua al cuello, Liquidación final y Pan, educación, libertad, a la que agregará un epílogo: Créditos.

"Suicidio perfecto es sobre los Juegos Olímpicos de Atenas", cuenta. "Desde ese momento, ya me daba cuenta de que iban a quebrar a Grecia".

Con el tiempo, dice, su perspectiva sobre la crisis ha cambiado, se ha vuelto más amplia. No se trata sólo de una cuestión económica, señala, sino política, social, educativa.

En el pasado fue militante comunista, pero ahora, afirma con tristeza, la izquierda está extraviada. "Sigo buscándola".

Los partidos de izquierda, opina, tienen que abrirse a la sociedad. "Deben proponer una política real, que convenza a la gente de que ese es el camino, y no decirles sólo lo que quieren escuchar. Tienen que acercarse a la sociedad, y no saben cómo hacerlo, por eso para mí la izquierda no existe".

La novela negra es "religiosa" porque siempre triunfa el bien. Pero en las tramas de Márkaris no existe una línea clara entre la víctima y el asesino. "Tú tienes que elegir, y para mí la mejor actitud es no emitir un juicio".

En sus novelas, la clave siempre es Jaritos. "Él cuenta la historia, no yo". El escritor nunca sabe cómo va a actuar el comisario. "Todos los días me tomo un café con Jaritos y le pregunto, por ejemplo, por qué decidió interrogar a tal persona, y a medida que me lo explica, lo escribo".

Herencia de su pasado de guionista, cada novela empieza con una imagen. "Tengo una historia en mi cabeza, pero la pregunta que la mueve es qué va a hacer Jaritos".

Crítico de la Unión Europea, considera que el problema es el discurso. En lugar de hablar de política y cultura, el único tema es la economía y el mercado.

"Reducir todo al discurso económico beneficia a la extrema derecha, que sí tiene un planteamiento político. Puede ser agresivo, obsceno, pero es un discurso político, y no puedes enfrentarlo hablando de economía. Por eso la extrema derecha está creciendo en Europa".

A sus 77 años, desearía un futuro distinto. Vivir para ver los cambios, así sean en la dirección equivocada. Lo peor, dice, es no ser capaz de imaginar un mañana diferente.

"Si hay un final de la crisis económica, va a ser un mal final. Es sólo cuestión de tiempo para que el sistema colapse. Mi problema es que no sé qué tan duro va a ser el próximo día, pero seguro será difícil"


En la novela negra contemporánea, el "quién" ha sido sustituido por el "por qué", aseguró el escritor griego Petros Márkaris.

Averiguar quién es el culpable de un crimen no importa tanto como descubrir los motivos, dijo la tarde de ayer durante la tertulia "La historia como novela policiaca", en el Foro José Revueltas de la Feria Internacional del libro del zócalo #BrigadaFILZocalo

"La investigación es un pretexto para escribir de otras cosas: de una sociedad, su política, su economía", sostuvo el creador del comisario Kostas Jaritos.

F. G. Haghenbeck coincidió con Márkaris en la importancia del por qué, y amplió su registro.

El nuevo punto de vista de la novela policiaca se pregunta, dijo, por qué una sociedad permite un crimen, y una policía lo cobija. "Y por qué también el ser humano tiene un alma tan oscura", señaló ante el público que llenó el foro.

El argentino Juan Sasturain definió a la "realidad social" como aquello que uno no puede evitar. "Como escritores, estamos marcados por nuestras circunstancias". Un ejemplo es la imposibilidad, subrayó, de que los autores latinoamericanos imaginen un héroe policía.

Para Alfonso Mateo Sagasta, la novela negra es un espejo de la sociedad, mientras que la novela histórica se relaciona con la utopía.

No es casual, planteó, que en su país, España, haya un auge de novelas históricas protagonizadas por mujeres. "Eso es porque (ellas) quieren tener un peso real en la historia actual".

Criticó que la narrativa policiaca se haya convertido "un poco" en novela de viajes, ya que cada ciudad tiene su detective.

Eduardo Monteverde recordó que la novela negra no funciona si no existe el Estado.

"Son obras profundamente moralistas, donde todos los detectives son éticos, entonces podrían llamarse 'novelas ejemplares'", ironizó.

Paco Ignacio Taibo II consideró más importante la presencia del mal que el Estado, y señaló la dificultad que enfrenta el escritor al no poder escapar de un final "medio feliz".

"Hay una necesidad de ver la luz al final del túnel, también por los lectores", afirmó el creador del detective Héctor Belascoarán Shayne. "La novela policiaca, negra, es quijotesca, existe una reparación de las injusticias".

Pero siempre hay una tensión, agregó, en el autor que quiere hacer literatura y no pedagogía.

Es por esta necesidad compartida de justicia, de encontrar la verdad, planteó Haghenbeck, que la novela negra es la que permite mayor complicidad entre autor y lector.

Sasturain, creador de una serie protagonizada por el detective Lorenzo Etchenique, elogió la obra de Dashiell Hammett, que en cinco novelas sentó las bases del género.

En El halcón maltés creó el arquetipo del detective privado: Sam Spade, poseedor de una moral flexible, para quien los por qué de un crimen pasan por el dinero, la violencia y el poder.

Márkaris compartió el gusto por Hammett, y lamentó que en muchas novelas de Arthur Conan Doyle, bajo la niebla no se oculte nada, debido a que todo está determinado por la inteligencia del detective.

"Odio a estos detectives genios", dijo el escritor griego. "Pero aunque no me guste, hay algo en Sherlock Holmes que nos sirve a todos cuando dice: 'Si no sabes qué está pasando, sigue el dinero'".

Taibo II cerró la tarde con una confesión: "Sin la novela negra no puedo vivir. Son adictivas".

Periódico Reforma
Silvia Isabel Gámez


Entrevista a Noam Chomsky en la #BrigadaFILZócalo


Preguntas: Paco Ignacio Taibo II y Fabrizio Mejía Madrid

Traductor: Lutz A. Keferstein

Taibo II: Gracias por estar con nosotros. Durante nueve días hemos estado discutiendo aquí en el Zócalo de la Ciudad de México, en momentos de una gran intensidad política, tremendo conflicto nacional, la historia y la utopía, y me parecía ideal acercamos a ti para conversar acerca de estas cosas, todo ello mezclado con la literatura porque cuesta mucho trabajo acercarse críticamente a la historia sin la ayuda de la literatura y sin la ayuda de la utopía. Tú eres uno de los pocos compañeros que nos están constantemente planteando que rescatemos la utopía. Se puede vivir sin muchas cosas pero no se puede vivir sin utopía. ¿Qué nos dices?

Noam Chomsky: Es muy difícil para cualquier persona el poder describir cuál sería un estado de utopía en un mundo donde la misma existencia, ya no únicamente de los seres humanos sino del planeta mismo está en tanto riesgo como en el que nos encontramos, es por ello mismo una exigencia que rebasa a cualquier pensador el poder describir qué sería un estado de utopía.
Taibo II: Sin embargo la necesidad, si no de precisar la palabra o lo que hay detrás de la palabra, la necesidad de que esta sensación de que hay luz al final del túnel es fundamental para la supervivencia del pensamiento crítico.

Noam Chomsky: Hay que hacer una distinción entre lo que son las visiones de la vida y las metas en la vida, la distinción sería que las visiones son metas de largo alcance y son estados del mundo en los que los seres humanos desearíamos estar. Las metas son más inmediatas, resuelven problemas que los humanos tenemos en esta vida misma y para poder alcanzarlas lo más importante es partir de principios, de los principios que las personas tenemos para resolver estos problemas, y en una segundo término pensar ya en un estado ideal que sería lo visionario.
Taibo II: ¿Y cuáles establecerías como los grandes problemas inmediatos que deberías atacar desde ahora, hoy?

Noam Chomsky: Son dos los problemas cruciales en este momento. El primero es la amenaza siempre presente de una guerra nuclear. La segunda, que pone en peligro también la existencia de la especie, es el desastre ecológico que estamos haciendo los humanos y que no se detiene, que no se vislumbra cómo se puede detener. Esos son los problemas fundamentales que tenemos, hacer una lista de los problemas menores y más pequeños sería una lista interminable.

Taibo II: Le pasamos la palabra a Fabrizio Mejía Madrid, que nos acompaña, novelista mexicano y crítico político.

Fabrizio Mejía Madrid: Muchas gracias a todos ustedes por venir. Muchas gracias a Noam Chomsky por esta plática. Un poco en la línea de lo que decía Paco, tenía una pregunta para Chomsky, que es que hace unos años cuando visitó la Venezuela de Hugo Chávez y después la Bolivia de Evo Morales, Chomsky dijo que en América del Sur había una experiencia utópica, se refería sobre todo al asunto de que después de 500 años había llegado a la presidencia de Bolivia un indígena con un programa que tenía que ver con la sustentatibilidad ecológica, con una mezcla entre alta tecnología y tradición. ¿Qué opina ahora Chomsky de América del sur en específico de los procesos de Bolivia y Venezuela?

Noam Chomsky: Si bien es cierto que Latinoamérica ha dado enormes pasos en salir de esa existencia de colonialismo en la que se había encontrado, a 500 años de dominación extranjera y que ahora por fin hacia el exterior ha podido ponérsele al tú por tú al poder, y los mejores ejemplos son tanto Venezuela como Bolivia, tampoco puedo soslayar que ahora la labor es hacia el interior, en donde los países latinoamericanos siguen viviendo estados de opresión pero no por gobiernos exteriores sino por una minoría que son los herederos de los que los conquistaron. Entonces el siguiente trabajo es la liberación de los pueblos frente a esta minoría que tiene el poder y que siguen siendo tal cual los sucesores de esta colonización europea.

Keferstein: Si me lo permiten, esto ya no lo dijo Chomsky, pero es verdad, nos gobiernan puros blancos.

Taibo II: Estamos viviendo en México un momento angustioso, un momento muy complicado, sometidos los ciudadanos, el país, las mayoría, a una triple ofensiva envenenada. Tenemos la ofensiva neoliberal más brutal que se ha conocido en México, destruyendo derechos agrarios, derechos laborales, destruyendo la posesión nacional de petróleo. Por otro lado, el aumento brutal de una actitud autoritaria y represiva por parte del gobierno y los gobiernos locales, y en tercer lugar la delirante guerra contra el narco que inició el gobierno de Calderón. Cuesta mucho trabajo encontrar una manera de unificar a la disidencia inmensa que se ha creado en el país y darle un sólo objetivo. ¿Tienes alguna idea brillante para ayudarnos a salir del marasmo?


Noam Chomsky: Efectivamente son las tres fases destructivas y hay un cómplice en estos problemas que tiene México. Ese cómplice son los Estados Unidos. En tanto que la mayor parte del consumo de la droga que se produce o que pasa por el país termina en Estados Unidos, al mismo tiempo lo que Estados Unidos da a cambio a México son las armas con las que el pueblo mexicano se está matando entre sí. Estados Unidos tienen una gran responsabilidad.
Si a eso le aunamos las políticas suicidas que los gobernantes mexicanos están ejerciendo y las reformas suicidas que están realizando los gobernantes mexicanos nos encontramos frente a un enorme problema.
Todos los intentos que los pueblos latinoamericanos han realizado para independizarse del poder de los Estados Unidos han sido boicoteados sistemáticamente por los Estados Unidos y Canadá. Los pueblos latinoamericanos en cumbres como Cartagena han intentado aislar el poder de Estados Unidos, tener políticas más liberales frente al consumo de las drogas y el combate al narcotráfico, y Estados Unidos y Canadá han vetado las resoluciones que han tomado los pueblos de Latinoamérica.
Al mismo tiempo, mientras los pueblos latinoamericanos se hacen más fuertes como un bloque unificado en contra de Estados Unidos y también Canadá, los gobernantes mexicanos han tomado la decisión de aliarse con Estados Unidos dándole la espalda a los pueblos latinoamericanos. Está el viejo adagio mexicano: México está muy lejos de Dios y muy cerca de Estados Unidos. 

Fabrizio Mejía Madrid: Chomsky ha sido un crítico férreo de la política exterior e interior de su propio país que son los Estados Unidos y uno de los conceptos clave que ha manejado es la manufactura del consentimiento, manufacturing consent, que es digamos en una línea lo que le pasó a México con la invención de una figura de los medios masivos de comunicación oficiales que es Peña Nieto. Mi pregunta para Chomsky es ¿frente al avasallador poder de los medios de comunicación oficiales qué tiene que hacer la resistencia crítica para solventar?

Noam Chomsky: El camino es apoyar por todos nuestros medios a la prensa independiente, y felicito a La Jornada por su aniversario. Considero a La Jornada el periódico más independiente de la historia. Creo que los movimientos independientes sociales, los grupos contestatarios, tienen que revisar sus propios medios informativos, trabajar entre ellos, ayudarse. Estoy consciente de que esto lleva a una cierta anarquía de la diseminación de la información, pero no es tan problemático pero sí beneficioso al grado tal que se han logrado muchas cosas gracias al movimiento de muchísimas personas que independientemente trabajan y se pasan la información y hoy en día considero que debido a ello se vive una sociedad más civilizada que nunca antes en la historia.
Taibo II: Los que aquí estamos somos book believers, creemos en el poder de la palabra escrita, pero no sólo en el poder de la palabra escrita bajo sus formas periodísticas e informativas, creemos en el poder de la literatura, yo no sé si porque estamos locos o porque somos mexicanos, las dos posibilidades son dignas de considerarse. En México hemos probado el inmenso poder que la diseminación de la información a través de la literatura, el debate, los comentarios, las lecturas. ¿Qué opinas de esto?

Noam Chomsky: No sé lo que esté ocurriendo en México, pero en Estados Unidos y en Europa ha habido un enorme decrecimiento del acercamiento que tienen los jóvenes hacia los libros y hacia la lectura. Cada día se lee menos literatura, cada día se lee menos también a nivel académico, en las universidades. Los jóvenes se aproximan más al internet, más a los medios de comunicación virtuales y eso ha hecho que soslayen el poder de la palabra escrita. Considero eso un grave problema, y recuerdo aquellos tiempos en que cuando escribía podía hacer metáforas en referencia a clásicos de la literatura suponiendo que las personas iban a poder entender cuál era el mensaje de lo que estaba diciendo y ahora no puedo hacerlo más, porque cuando lo hago, la gente, los nuevos lectores, sobre todos los jóvenes ya no lo entienden, ese es uno de los problemas que tenemos que comprender y saber cómo abordar para poder llenar este vacío, este huevo informativo de construcción cultural que está habiendo en los jóvenes.
Hay un estudio que trata sobre los movimientos sociales del siglo XIX en donde el autor establece que en aquellos tiempos las clases trabajadora,s las clases populares, se acercaban muchísimo a la lectura, de tal manera que gozaban de un nivel intelectual y cultural inclusive más a lo que las aristocracias. Se juntaban las personas de las clases populares, los trabajadores, los obreros, a discutir las obras de Shakespeare, los últimos textos de Marx, sobre sicología, lo que acababa de publicar Freud y hoy en día eso no ocurre, eso se ve también reflejado en toda la problemática social que padecen los países.
El autor es Jonathan Rose y el texto se llama algo así El acercamiento idealista de las clases trabajadoras a la literatura en Inglaterra.

Taibo II: Voy a hacer una afirmación provocadora: tengo profunda desconfianza a un científico social que no lee novelas, sé que no es tu caso -tengo pruebas de lo contrario-, ¿qué opinas de una frase demoledora como esa?

Noam Chomsky: Los científicos sociales deben estar conscientes que en la literatura se encuentran cosas que no se encuentran en los textos académicos, en tanto que en la literatura el lector se puede acercar a las pasiones humanas, a las necesidades sicológicas, a todas esas cosas que los científicos sociales no se atreven necesariamente a tocar pero que saben que existen. La literatura abre esa puerta para oder hablar de eso de lo que no se habla en la academia.
Fabrizio Mejía Madrid: Dices y creo que es evidente que la aceleración que hemos vivido en los últimos 30 años, tecnológica sobre todo, nos ha quitado profundidad, es cierto que ya no discutimos a los marxismos, a los sicoanálisis, ¿se ha hecho una cultura más superficial?
Noam Chomsky: Si bien es cierto que hoy en día hay enormes huecos culturales, los avances tecnológicos también han permitido que segmentos poblacionales que antes bajo ninguna circunstancia tenían acceso a la educación, puedan más fácilmente acercarse a herramientas educativas. Es por lo tanto un problema complejo entremezclado con cuestiones positivas y negativas lo que ha traído la diseminación de la tecnología. Los intelectuales, los críticos, deben dedicarse a analizar y resaltar más las cuestiones problemáticas que las cuestiones benéficas, porque las cuestiones benéficas por sí solas hablarán y trabajarán por sí solas, hay que enfatizar, hay que criticar aquellas cosas que la tecnología está desacelerando o está volviendo superficiales.

Taibo II: Tengo la sensación de que cambiar a México, cambiar, transformar, llevar hacia el progreso real a este país, significa entre muchas otras cosas una alianza con lo mejor de los Estados Unidos, con sus sectores más pensantes como el movimiento laboral, con las organizaciones sociales, con lo mejor de su intelectualidad, con lo mejor de Hollywood, incluida Rita Hayworth.
Noam Chomsky: ¿Me sabes algo? Porque a los 12 años vi una película con Rita Hayworth e inmediatamente me enamoré de ella.

Taibo II: Hay una explicación sobre mi teoría de Rita Hayworth: hace muchos años propuse que a los talibanes no había que bombardearlos con bombas, que tenían que bombardearlos con videocaseteras con un videoclip de Rita Hayworth quitándose el guante en Gilda.
Noam Chomsky: (Risas) Sin comentarios.
Fabrizio Mejía Madrid: Por supuesto ustedes saben que Chomsky ha sido el principal crítico de la política precisamente de bombardeo de bombas en Medio Oriente, desde sus años en la guerra de Vietnam, él va a una expedición digamos periodística para conocer los casos de Laos y de Camboya que habían sido bombardeados, junto con la guerra de Vietnam, después irá a Beirut y será finalmente el gran opositor a la política de bombardeos de los estados Unidos. Hoy los Estados Unidos enfrentan a ISIS, al Estado Islámico, en Siria, Turquía, en Irak, etcétera, ¿qué piensa hoy Noam Chomsky de esta nueva guerra que se realiza ya con robots, los famosos drones?

Noam Chomsky: La guerra con drones, el bombardeo con drones, es sin duda alguna el acto más terrorista que se ha llevado a cabo en la historia de la humanidad y que violenta el principio fundamental histórico que es el de que todas las personas son inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad. Hoy en día con la manera en que Estados Unidos y otros país más hacen la guerra, el concepto de culpable se ha transformado en que culpable es aquella persona que decidimos en una reunión en la Casa Blanca y todas las personas que estén a su alrededor.


Fabrizio Mejía Madrid: Mi última pregunta para Chomsky es que se tratara de definir políticamente. ¿Es usted un anarquista o qué es?

Noam Chomsky: Entre los muchos conceptos que hay de anarquismo el concepto nuclear y primordial es el que se generó durante los tiempos de la Ilustración que dice simplemente que el poder es siempre ilegítimo hasta que no demuestre lo contrario. Teniendo el orden de las cosas en el mundo que tenemos con poderes establecidos no han podido en ningún momento demostrar que son legítimos, y por lo tanto desde esa perspectiva sí me considero un anarquista, e invito al resto de las personas a ser lo mismo.

Taibo II: Vamos a dar por concluida esta videoconferencia y agradecerle enormemente a Noam Chomsky que haya estado con nosotros, y decirle que sus libros están en esta feria.

viernes, 16 de mayo de 2014

Clásicos inconfesables (4)

Con motivo de su charla en la 2da Feria Internacional del libro en Neza, le preguntamos a Oscar de la Borbolla (Mexico DF, 1949) sobre sus clásicos inconfesables, y esta fue la lista que nos dió:

1) GOG de Giovani papini

2) ALBUM DEL CORAZÓN  de Antonio Plaza

3) TRATADO DE ATEOLOGIA de Michel Onfray

4) EL HOMBRE QUE ATRAVESABA LAS PAREDES  de Marcel Ayme

5) EN EL MISMO BARCO y CRITICA DE LA RAZÓN CÍNICA  de Peter Sloterdijk


martes, 6 de mayo de 2014

Diario Mexicano de JOE HALDEMAN


Desafortunadamente la vida no nos da para traducir este diario que Joe Haldeman publicó en Facebook durante su estancia en México para participar en la quinta feria internacional del libro en Azcapotzalco. Aqui lo tienen en inglés, pero eso si, ilustrado con buenas fotografías. 


Joe Haldeman´s MEXICO CITY diary
Day 1

The other day Gay and I went to the airport and flew to Atlanta, but then changed our minds and turned around and flew to Mexico City. Actually, we'd been invited to a literary fair, the Feria Internacional del Libro de Azcapotzalco. Kind of rolls off the tongue, if you're an Aztec.

We were picked up at the airport by José Ramón Calvo, who has been our guide for all of the considerable driving around we've required.

We came early to Mexico City, knowing it would take a day or two to get used to the altitude. Good thing; after two days I'm still panting a bit and not feeling like the young 70 I was when I stepped on the plane.

Mexico City is fascinating, though, and we do have friends here from science fiction. Gay has two degrees in Spanish and speaks it well. I personally can order a beer and maybe a taco.

We had dinner out with old friend Paco Taibo II, (José is his son-in-law) but I was still too tired to
do the soup justice. We went up to Paco's place and admired his book collection, huge and gorgeous.

This morning I started to feel somewhat normal. We had breakfast out on the terrace of the hotel's sixth floor, in the shade of the Cathedral, on the Zócalo. Bright and sunny, with a vast variety of food on offer. I had bacon and eggs but also a fruit salad that had fresh mango and papaya; frijoles refritos (black beans cooked and refried), exotic fruit juices, and a strange pancake made with corn flour and a raisin-like red sweet fruit, with honey. Lots of sweet strong black coffee.

We had the company of hummingbirds and one fat black pigeon. The view was both impressive and foreboding – even at the break of dawn, the pollution affects visibility.

We rested for a bit and I worked some. Then we met with a group of the Feria's organizers who had just brought another guest of honor from the airport, Luis Britto Garcia from Venezuela, and we all went off to the Restaurant El Cardenal, to feast on their specialty . . . ant eggs (escamoles). They look kind of like rice and are pretty good fried with maguey flowers, rolled up in a tortilla with lime juice and washed down with white wine.

They do have a distinctive mild flavor not quite like anything else I've eaten. Never catch on like chicken eggs, though.

In the early evening José drove us out to Coyoacan, a sort of artsy area, very beautiful with a kind of GreenwichVillage intimacy, lots of young people hanging around doing young people things. We peeked into an old church, La Conchita, and, our appetite for culture assuaged, sat at a lovely outdoor café where they were roasting gorditas over a heavenly-smelling pine fire. Good beer, but I think it may be hard to find bad beer in Mexico.

Tomorrow I will explain why.

Clásicos inconfesables (3)

Todo escritor se ha construido una épica inconfesable y ahora toca el turno a algunas de las obras que informaron la visión de Cristina Fallarás (Zaragoza 1968)
1) LA TUMBA DE LAS LUCIERNAGAS Akiyu Nosaka
2) VINIERON LAS LLUVIAS de Louis Bromfield
3)EL ENAMORADO DE LA OSA MAYOR de Sergiusz Piasecki
4) PRÓTESIS de Andreu Martin
5)SI UNA NOCHE DE INVIERNO UN VIAJERO de Italo Calvino





jueves, 1 de mayo de 2014

Clásicos inconfesables (2)


Aqui la lista de Jose Carlos Somoza (Madrid, 1959)

1) EL CUERNO DE CAZA de Sarban
2) EL PAIS DE LOS CIEGOS de HG Wells
3) BLEAK HOUSE y THE OLD CURIOSITY SHOP de Charles Dickens

4) LA PEQUEÑA CRONICA de Ana Maria Magdalena Bach
5) LOS TRES IMPOSTORES y THE WHITE PEOPLE de Arthur Machen

6) CUENTOS CORTOS de Rudyard Kipling


Clásicos inconfesables (1)

Iniciamos este blog con esta seccción en la que mencionaremos libros que los autores que asisten a nuestras Ferias consideran "clásicos clandestinos"; es decir, libros que les han marcado, pero que por razones que a ellos les resultan inexplicables, son menospreciados o han caido en el olvido.
Aqui la primera lista de Luis Britto García (Carácas 1940) :


1) STARMAKER y ODD JOHN de Olaf Stapledon

 2) RUR y LA GUERRA DE LAS SALAMANDRAS de Karel Capeck
3) EL FIN DE LA INFANCIA de Arthur C Clarck
4) EL VAGABUNDO DE LAS ESTRELLAS de Jack London
5) LOS DEMONIOS DE LOUDON y EMINENCIA GRIS de Aldos Huxley