viernes, 14 de abril de 2017

Cúmulo de reflexiones y aplausos en la FIL de la Alameda



Ciudad de México. La Brigada para Leer en Libertad reúne a más de medio centenar de libreros instalados en la calle de Doctor Mora, entre las avenidas Juárez e Hidalgo, costado poniente de la Alameda Central de la Ciudad de México. Allí, como es tradición en las ferias del libro organizadas por esta Brigada, también se monta un escenario, esta vez, está ubicado a unos pasos del Centro Cultural José Martí. En el mencionado foro, Paloma Saiz, Paco Ignacio Taibo y equipo, dan cabida a una serie de actividades culturales, informativas y recreativas. Se organizan charlas literarias, debates, presentación de libros, música en vivo de diferentes géneros y propuestas sociales diversas.
La tarde del pasado miércoles hubo un ensamble poco común: Horacio Franco y su talento como flautista, Fernando Rivera Calderón con su guitarra y corrosivo humor y Paco Ignacio Taibo (PIT) con una selección de textos extraídos de su libro Olga forever. En una de sus intervenciones PIT leyó lo siguiente “¿… Para qué sirve el periodismo? Es la última pinche barrera que nos impide caer en la barbarie. Sin periodismo, sin circulación de información todos levantaríamos la mano cuando el Big Brother lo dijera… es el único pinche oficio que aún vale la pena en la segunda mitad del siglo XX y el principio del XXI…” simultánea a la voz de Paco, se escuchaba los arpegios producidos por la flauta de Horacio. Enseguida, Rivera Calderón, guitarra en ristre, les rindió tributo a los albañiles con una rola que habla de la bipolaridad del mexicano.
Poco a poco llegó la noche entre reflexiones, sonoridades, aplausos y muestras de cariño para el trio que desde el escenario hizo lo que cada uno de ellos saben hacer: Fernando y su humor, PIT con sus demoledores comentarios y Horacio con los entrañables sonidos de su flauta. Fue una sesión donde el colmado foro disfrutó, pero también hizo reclamos al sistema por la situación social actual. Y hubo tiempo para platicar sobre Bach, Vivaldi y corear una versión de La sirenita, aquella cumbia que hizo famosa Rigo Tovar; y la lista de cancioneros populares fue ampliada con base en las parodias de canciones famosas tocadas por Fernando con letras ad hocal momento actual, como la de Se vende este país. Y entre aplausos y gritos de “¡otra, otra!”, se despidió el trío a quienes los presentes no escatimaron muestras de cariño y admiración, ante lo cual, Horacio y Fernando respondieron de la mejor manera, posando sonrientes para la foto y firmando hasta volantes.
La Feria del Libro continuará hasta el próximo domingo 16 de abril; en el foro se tocarán temas sobre propuestas educativas, se debatirá respecto al 2018 y un tema a destacar será con relación a los exiliados españoles, libaneses, latinoamericanos. Respecto a la oferta bibliográfica, se realiza una venta de bodega y se liberarán para su comercialización 500 libros provenientes de La Habana; igualmente se van a regalar, entre los asistentes, ejemplares de cuatro libros editados por la Brigada.
En el escenario estará el viernes, Héctor de Mauleon con el tema Ciudad y crónica; el sábado Calacas Jazz Band, Enrique González Rojo y Lutz Keferstein quien abordará el tema El rock cambió la historia; el domingo, día de la clausura, Alejandro Carrillo presentará el libro Adiós a Bob Dylan y habrá un debate con el tema Periodismo narrativo con Fabrizio Mejía Madrid, Alejandro Almazán, Emiliano Ruiz Parra, Daniela Rea y Alberto Arce.
Cartelera completa en www.brigadaparaleerenlibertad


miércoles, 22 de marzo de 2017

Para Leer en Libertad

He criticado abundantemente el vicio, muy propio de los estamentos culturales mexicanos, de prenderse a la yugular de los recursos públicos, tal y como si los ciudadanos tuvieran una deuda eterna con los creadores por el hecho de que se dedican a la ocupación sublime del arte. Hay en esa actitud, me parece, una mezcla de arrogancia y avorazamiento muy poco enaltecedora; una actitud de egoísmo, incluso mezquina. Pero la Navidad queda a tiro de piedra y parece una buena ocasión para recordar que eso que se llama Cultura, en México, es pese a todo un mundo luminoso, una de nuestras posibilidades de optimismo, y que esa luminosidad tiene que ver con numerosos factores, desde la inversión pública bien hecha –que desde luego también la hay– hasta la creciente participación privada, pero también a la generosidad de ciudadanos capaces de agruparse y hacer algo por sus semejantes sin que medie el interés.

Pienso en esto cuando leo que cumple siete años la Brigada para Leer en Libertad, fundada por la promotora Paloma Sáiz y el escritor Paco Ignacio Taibo II con la idea de promover la lectura, un objetivo que persiguen, no hay otro modo de decirlo, con verdadero furor y sobre todo con generosidad. La Brigada ha hecho de todo: conferencias por centenares, ferias, donaciones de bibliotecas, remates de saldos editoriales (notable idea, y me consta porque he tenido la suerte de intervenir en alguno), lecturas en voz alta, regalos masivos de libros y hasta una página, http://brigadaparaleerenlibertad.com, donde es posible descargar una importante cantidad de títulos de manera gratuita, incluidas algunas verdaderas joyas, desde clásicos como Espartaco de Howard Fast o Diez días que conmovieron al mundo de John Reed hasta piezas inusuales de Hans Magnus Enzensberger, Vassili Grossman o el propio Taibo.

Una observación más: también se refleja en la Brigada lo de luminoso que puede encontrarse en nuestras izquierdas. He criticado abiertamente las corruptelas de entornos como Morena o las propensiones mesiánicas de figuras como Marcos o AMLO, a quien Taibo ha sido abiertamente cercano. Poco importa: como sugiere la palabra libertad que le da nombre a la Brigada, no tenemos que estar de acuerdo por sistema compartir causas esenciales. La de la solidaria, optimista, luchona y trotamundos Brigada de Sáiz, Taibo y los muchos ciudadanos que se les han unido es irreprochable. Más: es indispensable, siempre y sobre todo en estos tiempos de crisis y oscuridad.

Felices siete años.


Julio Patán
Miércoles 22 de Marzo, 2017


martes, 27 de diciembre de 2016

Leer en libertad nuestra historia inmediata



Hace unos días, la Brigada para Leer en Libertad cumplió siete años. No contaré su historia ni su celebración, porque ya lo hizo Paco Ignacio Taibo II (Siete años de Para leer en libertad (en la tierra de los santacloses) (Siete años de Para leer en libertad. El arranque)  Escribo este artículo para recordar que entre sus muchos méritos está el de rescatar la historia de los movimientos políticos y sociales de nuestro pasado reciente.

La Brigada nos regala más de 130 libros que pueden descargarse gratuitamente aquí  (DESCARGAS brigadaparaleerenlibertad) Entre ellos, algunos que cuentan el inicio de la lucha sostenida por el pueblo mexicano contra la dictadura priísta, como El movimiento médico: 1964-1965, de Ricardo Pozas Horcasitas; 68: gesta, fiesta y protesta, de Humberto Musacchio, y Guerrero bronco, de Armando Bartra. Otros, que son historia y crónica de los diversos movimientos sociales de los años 70 y 80 que desembocaron en la derrota del PRI en 1988 y la sustitución de la dictadura priísta –por la fuerza y desde arriba– por el régimen neoliberal. 

Así, Pedro Moctezuma nos cuenta lo que dice el título de su libro, La chispa: orígenes del movimiento urbano popular en el valle de México; Humberto Musacchio, en Ciudad quebrada, la reacción social, la organización solidaria frente al terremoto de 1985, y Raúl Bautista González, Superbarrio, su experiencia en La ciudad, la otra. 

Sobre el movimiento obrero de aquellos años están la espléndida crónica de la huelga de Motores Xalostoc, de Francisco Pérez-Arce, La huelga que vivimos; la resistencia permanente de los barrios obreros en Jorge Belarmino Fernández, San Ecatepec de los obreros; la maravillosa historia de las obreras textiles de la maquila, en Irapuato mi amor, de Paco Ignacio Taibo II. Más cercanas en el
 tiempo, para recordarnos que el neoliberalismo es aún peor con la clase trabajadora que el autoritarismo priísta, Arturo Cano en Cananea y Aarón Álvarez Vargas en Taxco en lucha, nos muestran la resistencia contra una minería depredadora coludida con gobiernos entreguistas y represores. 

La lucha campesina en defensa de la tierra y contra los cacicazgos priístas está contada en Las milpas de la ira, de Armando Bartra, y en Siembra de concreto, cosecha de la ira, de Luis Hernández Navarro, quien también escribe una obra imprescindible para entender esa derivación de la resistencia campesina que son las policías comunitarias y las autodefensas: Hermanos en armas. La resistencia de los maestros frente a las devastadoras reformas neoliberales contra la educación pública y las condiciones laborales, tiene un insuperable cronista en Luis Hernández Navarro: Cero en conducta, No habrá recreo y La novena ola magisterial. Derivado del movimiento magisterial y alcanzando a otros sectores, Fabrizio Mejía nos recuerda la batalla por Oaxaca en 2006, en México indómito.

En fin: la aún no resuelta tragedia que pintó de cuerpo entero al régimen neoliberal y al gobierno de Peña Nieto, los niveles de colusión de los tres niveles de gobierno con el crimen organizado y la impiedad de sus personeros, es abordada por Federico Mastrogiovanni en Los 43 de Ayotzinapa, y por Jorge Belarmino en Julio César Mondragón. 

Francisco Pérez-Arce busca darle un sentido general a los movimientos políticos y sociales entre 1968 y 1988 en El principio. Comparto su idea central, expuesta al principio de este artículo: ha sido la sociedad organizada la que destruyó gradualmente la dictadura priísta. Añado a ello, a partir del punto en donde Pérez-Arce deja su historia (1988), que la transición a la democracia que creímos podría ser la llave de una transformación mucho más profunda, no lo fue, y que la misma democratización gradual del país fue cancelada por los poderes fácticos en 2003-2006. 

Estas historias, que cambiaron el rostro del país, que forzaron a un régimen autoritario a abrirse gradualmente, son de enorme pertinencia, pues los intelectuales orgánicos han hecho lo imposible por convencernos no sólo de que vivimos en democracia, también de que en la ya felizmente coronada “transición a la democracia”, el actor central es el gobierno y la democracia en que dicen que vivimos, una graciosa concesión del régimen. 

Ya hablaremos de la moda académico-política de la transicionología. Baste por hoy señalar que los libros que la Brigada nos regala (y las discusiones que generan en las calles y las plazas, con sus autores) apuntan a un cambio de enfoque fundamental y son una poderosa llamada de atención: demuestran que el sujeto central de los cambios políticos recientes es el pueblo, la sociedad organizada. Estos libros, pequeña muestra de las movilizaciones que barrieron al PRI (Pérez-Arce incluye una vasta bibliografía sobre decenas de episodios más), son una puerta de entrada a ese universo, tan poco estudiado, tan mal conocido, que quieren que olvidemos.

Gracias Paloma, gracias Paco, gracias a todos los camaradas de la Brigada por demostrarnos también esto.



PEDRO SALMERÓN SANGINÉS 
La jornada

viernes, 23 de diciembre de 2016

PALOMA SAIZ - 7 años de PARA LEER EN LIBERTAD AC


Estamos en esta feria de la Alameda para celebrar los 7 años de la Brigada Para leer en libertad. Este proyecto de llevar a las calles los libros,  siempre en lugares abiertos y transitados que convocan a los asiduos a las ferias de libros, pero también a los públicos accidentales que pasan por ahí y que buscamos enamorar regalándoles un libro o comprándolos a ritmo de música, o escuchando algún debate sobre historia o una tertulia sobre las luchas sociales o bien discutir sobre los temas que más nos preocupan en ese momento.

Empezamos formando una asociación civil, sin apoyo alguno, pero con la clara convicción que el pueblo de México necesita tener armas para cambiar la realidad que estamos viviendo.Y qué mejor arma que los libros. Nosotros, que  militamos a favor de la lectura y de la recuperación de la historia de México, estamos convencidos de que leer es el arma más importante que tenemos para transformar este país.Porque los libros nos permiten entender la razón que nos constituye, nuestra historia y hacen crecer nuestra conciencia más allá del espacio y el tiempo que fundamenta nuestro pasado y nuestro presente.

Y aunque empezamos sin ningún sostén financiero, el gran apoyo de más de 150 escritores, periodistas, académicos, especialistas, sindicalistas, abogados, músicos y muchos otros ha sido fundamental y sin él la brigada no hubiera podido sobrevivir.

El otro apoyo igual de importante ha sido el de los libreros, editoriales, distribuidores que creyeron en nosotros y que a lo largo de 7 años hemos logrado hacer más de 160 Ferias de libro en muchísimos puntos de esta ciudad.

Y el tercer gran apoyo ha sido el público que nos ha seguido a lo largo de este tiempo y que sin su entusiasmo no hubiéramos tenido fuerzas para seguir adelante.

Desde hace 4 años recibimos un apoyo económico anual de la Fundación Rosa Luxenburgo que junto al de nuestra librería y a los apoyos de algunas delegaciones, escuelas, universidades, y de la Secretaría de Cultura de la ciudad de México, se han sumado para que este proyecto sea viable.

La brigada está integrada por 14 miembros y aunque Paco Ignacio y yo somos las cabezas visibles, el verdadero trabajo lo llevan el resto. Somos, como dije antes, militantes de este proyecto por lo tanto y además de trabajos especializados de todos para lograr hacer las ferias, los libros, las presentaciones, estamos dispuestos a todo; e igual cargamos libros, barremos o acomodamos sillas.

Así que quisiera les demos un reconocimiento a todos: Beatriz Sanchez, Daniela Campero, Alicia Rodríguez, Rosita, Eduardo Castillo, Salvador Vázquez, Aaron Alvarez, Ezra Alcazar, Oscar de Jorge Belarmino Fernández, Marina Taibo y José Ramón Calvo

En estos siete años La brigada ha realizado 151 publicaciones con 50 reediciones), ha obsequiado 505 mil libros -más 500 mil con el programa Para Leer de Boleto en el  Metro Segunda temporada y 40 mil libros con el ADO y el programa Lee mientras viajas.

Ademas:

• 159 Tianguis de libros
• 1350 Conferencias
• 39 Bibliotecas donadas (con un total de18 mil libros).
• 467 Actividades artísticas.
• 3 Ferias del Libro Alternativas y 11 Internacionales.
• 6 Remates de libros.
• Más de 220 mil poemas regalados en los tendederos de poesía.
• Dirigimos los contenidos literarios de la FIL ZÓCALO 2013 y fuimos  los encargados  en la FIL 2014 de los contenidos en FORO JOSE  REVUELTAS y en el 2015 del FORO EDUARDO GALEANO y el foro Bertolt Brecht en el 2016  Más de 5 millones y medio de libros puestos  en circulación en los diferentes eventos.

En nuestras redes y página hemos tenido :

• 400 mil descargas de libros en formatos PDF
• 557 mil visitas a nuestra página web
• 2,400,000 visualizaciones en el canal de youtube

Gracias de verdad a todo y todas las que han creído en nosotros y queremos nombrar a Elena Poniatowska nuestra madrina en representación de todos los compañeros de los que hemos recibido apoyo.

TELEVISA - 7 años de PARA LEER EN LIBERTAD AC

lunes, 19 de diciembre de 2016

7 años no son nada


El domingo18 de Diciembre la brigada cultural PARA LEER EN LIBERTAAD AC celebró sus 7 años de vida con una charla precedidad por Elena Poniatowska a la que asisitieron Eduardo Vázquez, secretario de cultura del DF, Humberto Musacchio, Francisco Pérez Arce, Óscar de la Borbolla, Eduardo Monteverde y Beatriz Escalante.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Siete años de Para leer en libertad (parte 2)

En la tierra de los santocloses

Paco Ignacio Taibo II


Para leer en libertad surgió casi instantáneamente en la vida de la brigada. Había que producir libros y baratos para poderlos regalar durante las conferencias y los debates. Si conseguíamos cesiones de los derechos de autor, si la brigada hacía gratuitamente el trabajo editorial, sólo necesitábamos financiamiento para la impresión y el papel. Poco a poco las delegaciones, la Secretaría de Desarrollo Social del DF, los movimientos, proporcionaron ese financiamiento. En los primeros meses editamos sobre todo libros de historia de México.

Distribuíamos los libros al público de las conferencias asociadas a tianguis y escuelas, núcleos militantes, nunca volantearlos, necesitábamos un interés básico para que el libro fuera leído y no sólo recibido. La colaboración para este trabajo de formación masiva recibió un enorme impulso cuando la fundación Rosa Luxemburgo comenzó a colaborar en el financiamiento de las ediciones destinadas a la formación política.


Los primeros regalos de libros resultaron muy positivos, sólo se produjo una reacción en contra de un gerente de una casa editorial, que argumentó que lo nuestro era competencia desleal, ni siquiera tuvimos que responder, porque otro par de editores de las casas más grandes del país dijeron que se trataba de una tontería, que la creación de lectores repercutía positivamente en todos los planos, inclusive en su plano comercial.

En siete años hemos publicado 151 libros (más 50 reediciones) regalando 505 mil ejemplares, a los que hay que sumar medio millón distribuido en “Para leer de boleto en el Metro” y 40 mil libros de “Lee mientras viajas” que realizamos con ADO. A los que hay que sumar cerca de 5 millones y medio de libros a muy bajo precio vendidos en los tianguis. ¿Cómo ha impactado este volumen de libros entre los lectores del Valle de México? ¿Quiénes eran estos lectores que no aparecen en las estadísticas? Habitantes del polvo de la periferia urbana. Esta legión de invisibles que compraban y leían libros en Neza, Azcapotzalco, Coatepec, Texcoco, Tacuba, el Parque del Cartero, Tláhuac, la salida del Metro de Tlatelolco. Descubrimos muy pronto que estábamos incidiendo mayoritariamente en dos sectores: adolescentes con muy bajos recursos económicos y hombres y mujeres de más de 40, que volvían a la lectura.

Frente a las conmemoraciones formales la brigada realizó dos celebraciones atípicas del Día Internacional del Libro, un año fue en la glorieta del Metro Insurgentes, cuando editamos y regalamos el primer libro que habían quemado los nazis, Sin novedad en el frente, de Remarque y al siguiente año organizamos en Coyoacán la “rifa de mil libros maravillosos” a peso el boleto (no se podía comprar más de tres boletos por persona).

En 2011 una extraña ofensiva contra la brigada se produjo en la prensa. Dos diarios locales nos acusaron simultáneamente: “Hacen propaganda para AMLO con recursos públicos”. Contestamos con saña diciendo que nuestras finanzas eran transparentes, que los apoyos que habíamos tenido de la Asamblea Legislativa del DF, la Secretaría de Desarrollo Social y la delegación Azcapotzalco habían sido destinados a dar 39 conferencias sobre la Independencia y la Revolución en barrios marginales de la Ciudad de México, a 14 lecturas en comedores populares del DF, a la creación de 24 bibliotecas en barrios. Que habíamos distribuido 7 mil ejemplares de una biografía sobre el cura Hidalgo con costo de menos de 6 pesos por ejemplar y editamos las biografías de Juan Escudero, Rubén Jaramillo y Librado Rivera, con un tiraje de 10 mil ejemplares cada una.

Para hacer todo esto habíamos recibido 440 mil pesos de estas instituciones. La calumnia era risible. Después de haber hecho todo lo que mencionamos, ¿qué dinero podría sobrar para financiar la campaña? Nuestra respuesta fue enviada al rincón de las cartas del lector. Vieja historia, se calumnia en 60 puntos, se rectifica en 8.

Eran testigos reales millares de personas que asistieron a tianguis, conferencias, debates, lecturas; que recibieron bibliotecas de barrio, que se llevaron poemas de nuestros tendederos, que recibieron libros gratuitos, que participaron en canjes y en rifas. Cientos de escritores, historiadores, periodistas, investigadores sociales colaboraron dando charlas gratuitamente.

Para la celebración de la batalla del cinco de mayo en 2012, la brigada realizó 16 conferencias en parques públicos sobre el tema. Ese año la SEP había cerrado 13 bibliotecas en el DF y era evidente que una irrupción masiva de Internet en la clase media había hecho obsoletas enciclopedias, que las librerías de viejo estaban comprando al peso los libros como si tratara de papeles viejos. Comenzamos a colocar en nuestros tianguis una alberquita, seguro que fue a Paloma a la que se le ocurrió tan extraña idea, diciendo que recibíamos donaciones para bibliotecas. En 2011 pudimos formar las dos primeras en la Unión Popular Valle Gómez y en el Centro Comunitario de Santa Cruz Meyehualco.

Enfrentados a un intento de impedir la Feria del libro en el Zócalo en 2013, la brigada promovió el cerco al cerco policiaco y una docena de escritores y un par de miles de ciudadanos acudimos a llevarles libros a los policías, generando una presión que permitió su realización. El colofón de esta experiencia resultó en que desde 2014 la Secretaría de Cultura del DF nos ha permitido la coordinación de uno de los foros de la feria del Zócalo, con una asistencia a cada conferencia de 400 a mil 500 personas.

Las redes sociales nos han facilitado ampliar el espacio de difusión más allá de lo que se realiza en el Valle de México, nuestra página electrónica ha recibido 557 mil visitas, 400 mil descargas de nuestros libros y 2,380,000 visualizaciones en el canal de Youtube donde se reproducen las conferencias. Para leer en libertad YOU TUBE


Han sido siete años de una fiesta continua: 159 tianguis de libros, mil 350 conferencias, 467 actividades artísticas, 3 ferias del libro alternativas y 11 internacionales, 6 remates de libros. Y no lo hubiéramos podido hacer sin editores, distribuidores, libreros, más de 200 autores que cedieron sus derechos para ediciones gratuitas y fueron gratis a dar conferencias hasta el último cerro de la ciudad de México, donde se dice que Cristo perdió el sarape. Sin ellos, esto hubiera sido imposible. Y ahora cumplimos 7 años y estaremos desde el sábado 10 de diciembre y durante diez días en un costado de la Alameda Central (Doctor Mora) con una feria del libro, un tianguis repleto de presentaciones y de libros baratos (¿no era en la Alameda donde los santacloses resolvían las peticiones imposibles?) y de enconados debates, como este país se merece.

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